CARTA A ANTONIO MOLL, CREADOR DEL EVENTO “BEINGONE”

images-69Hola Antonio, lo cierto es que no se bien como definir la cantidad de sentimientos encontrados que he sentido estas horas desde que el evento “Beingone” ha comenzado. He sido de las que ha sufrido de primera mano las contradicciones de, por un lado, la inmensa magnitud del evento que querías ofrecernos y lo absurdo de aquel dicho de ” si algo debe salir mal, saldrá mal”.

Por un lado me gustaría felicitarte, por que poca gente se atrevería a organizar algo de tal magnitud, realmente solo un soñador loco entregado sería capaz de hacer algo así, por otro lado, compadecerte, por que el papel que te queda por lidiar, es realmente muy complicado.

Como tantas y tantas personas creí en este evento ciegamente, tener a los ponentes de este calibre, primeras figuras a nivel mundial, juntos en el mismo foro, era algo tan grande, que muchos de nosotros entregamos mucho tiempo, energía y dinero para apoyar esta gran cruzada.

Te felicito, han estado los más grandes. Objetivo conseguido.

Lo que ya no tengo tan claro, es que hayas sido capaz de entender lo que ha ocurrido “de escenario para fuera”. Muy probablemente la situación ha desbordado tu capacidad de analizar lo que estaba ocurriendo. Demasiada presión por abrir puertas a costa de todo, con la finalidad de cumplir una parte del contrato que eximía a la organización de ciertas responsabilidades legales.

A pesar de todo, el evento se ha celebrado, en condiciones, que en pro de la espiritualidad, y del buen hacer, debería haberse cancelado o postergado para vivirlo en mejores condiciones. El fin a veces no justifica los medios.

He sido de las que estuvo durante todo el Viernes, intenté estar el sábado , y ante la impotencia de la mala organización, de la falta de información y de la mala vibración, decidí irme, por que sentía que a pesar de todo, aquel no era mi sitio… Como tantas y tantas personas que dedicaron su tiempo y dinero en aras del desarrollo personal conjunto.

Allí había gente de todo el mundo, literalmente, de todo el mundo. Gente que persigue luchas y sueños a base de esfuerzo personal a todos lo niveles, y gente que se merecía que aquel esfuerzo, fuera compensado con unos medios adecuados al nivel que se había pagado.

Ya no es por el dinero, que también, pero hoy, gracias a este evento tan, vamos a decir, mal “previsto”, el crecimiento personal y la espiritualidad, está en boca de todo el mundo, y no precisamente para mostrar su mejor cara. 

Para una vez que sale algo así en los medios, y ¡ fíjate de que manera ! …

Antonio, Los sueños, como yo digo, son ilusiones muy grandes que tienen fecha, no basta con soñar, meditar o esperar que el Universo provea. Hay que hacer, programar, organizar, proveer.

Hacer, se ha hecho. Doy fe de que tu equipo estaba exhausto y desbordado solo empezar el evento.

Programar. Lo único que había programado era una agenda muy bien elaborada, pero que desde el minuto uno fue imposible cumplir. 

Organizar. ¿Parecía que todo estaba organizado y bajo control hasta que el Madrid Arenas dijo no?

Antonio, tu que eres hombre de negocios, me resulta muy difícil comprender como no pensaste en opciones, cuando , acercándose la fecha de apertura, te nos meriendas un mail solicitando la difusión del evento por falta de participación, o sea, de ventas. ¿ Pensaste que el evento se autofinanciaría tan solo a base de entradas?. Craso error ¿ No crees?. Quizá y cuando hagas tu análisis de lo ocurrido, verás que este evento, como otros de menor calibre, basan su éxito en fuentes de financiación acordes al riesgo. Hay gestiones que no debías haberlas cedido al Universo.

Proveer. Como bien sabes, desde aquella noche de Agosto en que tu misión pareció iluminarse, el Universo provee, es cierto, pero también sabe a quién provee y por que. No basta con soñar. Hay que saber, como dijo Alex Rovira, “poner los pies en el suelo para poder tocar el cielo”.

De corazón te digo, Ojalá hubieras podido llegar a tocar el cielo, y contigo, las miles de personas que esperábamos pacientemente alguna noticia sobre lo que estaba pasando.

Me volví a Barcelona con un sabor agridulce. Conseguí ver  algunos ponentes , entre ellos Mr. Gregg Braden al que sigo fervientemente. Me doy por compensada. Pero como yo, tanta gente que ha vuelto a casa antes de la hora prevista, portando en el alma, esa lucha que separa la espiritualidad del puro negocio.

Hoy, gracias a este evento, me pregunto donde está esa frontera.

El mundo del crecimiento personal llora una imagen que nunca ha merecido tener. No estamos locos, no solo se sienta a gente a meditar en las puertas de un evento que nos deja solos y desinformados, somos un grupo de personas que trabaja CADA DIA, desde hace muchos años, en beneficio de un mundo mejor. Un grupo extenso de personas que creen que hay enseñanzas que ayudan a mejorar vidas, pero no todo vale. Hay que hacer las cosas BIEN.

Confio que el Universo te haya hecho ver que las cosas pasan por algo, y que detrás de cada acción siempre hay una enseñanza. Espero que encuentres la tuya en lo ocurrido. 

Espero también que valores lo que la gente te ha apoyado, tu equipo, Alicia, a la que bastaba ver lo destrozada y sobrecogida que estaba, tratando de arrancar un evento diciendo … ” Es que a mi no me tocaba estar aquí”, mientras el sonido no le dejaba articular palabra. A la elegancia de los ponentes que alcancé a ver antes de abandonar el foro, mi más profundo respeto por tratar de que todo se desarrollara bajo una normalidad espantosa y surrealista. A tus voluntarios, no a todos, por que algunos salían hasta corriendo cuando se les preguntaba. Pero a los que dieron la cara, gracias de corazón. 

No me olvido de que en el fondo, entre bambalinas, se mascaba la tragedia de  un negocio del que proveedores esperaban su parte, que al parecer no llegará, al menos de momento.

En serio, no quisiera estar en tu piel mañana. cuando despiertes del profundo sueño que se ha convertido, en una pesadilla para muchos. 

En aras de eso que llamamos crecimiento personal, espiritualidad, nuevo pensamiento o como queráis llamarlo, en aras de los que nos dedicamos al mundo del desarrollo de personas, el mejor ejemplo para aceptar lo ocurrido es practicar la compasión y el perdón, pero sobre todo, a todos y cada uno de nosotros preguntarnos, de esto que ha pasado ¿ Qué es lo que cada uno de nosotros debe aprender?.

Simplemente Gracias.

La idea era buena, el fondo se mereció mucho más.

 

 

 

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